LA INFORMÁTICA Y LA NUEVA ECONOMÍA

Los avances tecnológicos han traído consigo situaciones que creíamos solo posibles en nuestros sueños o en las películas y libros de cienca ficción. Desde entrar en tu domicilio mediante la lectura de tu huella dactilar o poder tener una conversación de viva voz y semi presencial con otra persona que se encuentre a miles de kilómetros de distancia. Tanto para casos personales como para motivos sociales, la tecnología se ha instalado en nuestras vidas de manera rutinaria. Cada día más teléfonos móviles se transforman en smartphones mediante los cuales no sólo puedes utilizar sus servicios de mensajería y llamadas, sino que también puedes saber cómo ha quedado tu eqipo favorito de baloncesto, ver el partido en directo y conocer las últimas noticias tanto de ámbito nacional como internacional. Cada día, varias son las veces que nos descubrimos buscando información sobre una marca publicitaria, una nueva app desde la que conseguir los mejores precios de los supermercados o cotilleando las vidas de famosos y conocidos a través de sus redes sociales. Pero las tecnologías e internet no sólo viven de las acciones sociales y curiosas.

 

Otro de los mayores avances conseguidos es la creación de monedas virtuales y la posibilidad de llevar a cabo compras o créditos rápidos sin nómina mediante unos pocos clics desde el portátil de tu casa. Si cuando hace unas décadas participar de Second Life o crear nuestro propio vecindario en cada nueva extensión de Los Sims nos parecía un juego demasiado real, actualmente las actividades que pueden realizarse desde internet distan mucho de quedarse únicamente en una vida virtual. Las compras que se llevan a cabo, los exámenes y sus portales educativos, las aplicaciones creadas para llevar un mayor orden de nuestra vida (desde el ahorro hasta nuestras rutinas alimenticias), los vídeos que se visualizan en streaming…todo ello forman parte de la nueva vida real, una vida que transcurre, a partes iguales, tanto en el mundo virtual como en el real habitual.

 

Uno de los sectores en los que más visible ha sido este nuevo camino tecnológico ha sido en el económico. El sector empresarial ha encontrado un enorme filón en todo tipo de negocios online, desde los dedicados al diseño de páginas web pasando por la creación propia de contenidos, los catálogos online o las prestaciones que bancos y otras empresas creditalicias pueden ofrecer. No son pocos los servicios que han visto incrementada su clientela a partir de un lavado de imagen digital o, en el mejor de los casos, una puesta a punto de sus prestaciones gracias a una mejora tanto del catálogo como de su cercanía al público potencial.

 

TRANSACCIONES BANCARIAS EN LA ERA TECNOLÓGICA

Cada día se hacen millones de transacciones económicas a través de movimiento realizados en plataformas de internet. Desde sencillas compras desde el catálogo online de grandes superficies hasta mini creditos rapidos en minutos. Cada uno de ellos cuenta con un particular modus operandi y una manera de actuar y de cuidarse las espaldas adaptada a cada tipo de caso.

 

Uno de los ejemplos más habituales es la compra y venta por medio del uso de la tarjeta bancaria personal e intransferible. Pongámonos en un caso práctico. Llega la época de las rebajas, tanto las de enero como sus compañeras de julio, y el regalo que estabas buscando para un amigo sólo lo encuentras en el catálogo online de tu tienda de cabecera. También puedes pasarte por la tienda y probar suerte, pero sería tentarla y desde tu casa puedes comprarlo con pocos pasos. Para empezar, comprueba que tu conexión es la correcta y que tu ordenador portátil está alejado de virus y cuenta con la protección requerida. Después, selecciona el producto y sigue los pasos que cada web te indique. Aquí es muy importante saber si te encuentras ante una página fiable o no: el daño puede realizarse desde cualquier web, pero el porcentaje de las probabilidades aumenta considerablemente en el segundo de los casos. Una vez que seleccionas la prenda y decides comprarla, debes de dar bien el número de tu cuenta bancaria, bien utilizar otros métodos como el caso de Paypal. Si optas por la opción de la cuenta bancaria o de la tarjeta de crédito o rédito, en la actualidad los propios bancos han tomado medidas de seguridad mayores en este tipo de transacciones. Ya no sólo se cuenta con la seguridad de la propia página, sino que también se encargan de reducir el porcentaje de robo con medidas como el envío automático de un mensaje de texto al teléfono del cliente. En unos pocos segundos el comprador obtiene un código alfanumérico que ha de escribir en la pestaña saliente aparecida en pantalla. Con esta medida se busca que personas ajenas a esa tarjeta puedan utilizarla al no contar con el número de teléfono móvil del titular de la cuenta.